Es indispensable que una empresa tenga suficiente capital de trabajo para financiar todos sus requerimientos operacionales. Entre más rápido se expande su negocio, mayor será la necesidad de fondos líquidos para sostener su crecimiento operacional.

Si los activos circulantes no superan los pasivos circulantes, una empresa puede llegar a tener problemas para pagar a sus acreedores que requieran recuperar su dinero prontamente. Si algo nos ha enseñado la experiencia es que la principal causa del fracaso económico de las empresas no es la baja rentabilidad,  sino más bien la falta de capital de trabajo.

Los expertos financieros siempre aconsejan: “utilice el dinero ajeno cada vez que pueda y no permita que nadie use el suyo”.

¿Cómo se calcula cuánto tenemos disponible?

El Capital de Trabajo se calcula restando el pasivo circulante del activo circulante.

Los activos circulantes pueden convertirse en efectivo dentro de un año o en un ciclo operacional normal, mientras que los pasivos circulantes corresponden al dinero adeudado, con vencimiento en menos de un año.

El ciclo del capital de trabajo describe cómo se mueve dentro de una empresa. Fluye desde la empresa para pagar suministros, materiales, productos terminados y salarios para producir productos y servicios. Entonces vuelve a la empresa como productos terminados y servicios vendidos, así como también a través de nuevas inversiones y créditos obtenidos. Cada etapa de este ciclo consume tiempo. Entre más tiempo consuma cada etapa, mayor será el requerimiento de capital de trabajo.

Algunas triquiñuelas a tener presente:

Algunas claves que le ayudarán a generar y retener capital de trabajo en su empresa son el  recolectar la cuentas por cobrar más rápido y rotar su inventario más velozmente. Esto le permitirá generar más caja, incrementando así su capital de trabajo.

No utilice efectivo para pagar sus activos fijos, tales como instalaciones, maquinarias, equipamiento o  vehículos, ya que necesitará su capital de trabajo para otros requerimientos.

Evalúe y considere otras formas de financiar sus inversiones, tales como préstamos, leasings, aportes de capital si su capital de trabajo está exigido.

Las señales típicas que reflejan un capital de trabajo insuficiente son el tener  que realizar actividades extraordinarias para generar caja, como ofrecer descuentos por pronto pago, solicitar aumentos de líneas de financiamiento o realizar pagos parciales a acreedores o proveedores o, incluso, tener problemas para reunir fondos para pagar sueldos y/o imposiciones.

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