Vender un negocio familiar, no es más de lo mismo
Los negocios familiares pueden parecerse a aquellos no familiares en muchos aspectos, pero hay una diferencia crucial. En cualquier lugar donde los parientes trabajan juntos, las emociones invariablemente se entremezclan y éstas pueden complicar aún más la ya compleja decisión de vender una empresa familiar.
Si está pensando vender su negocio familiar, no pase por alto qué le dicen sus emociones respecto a una eventual venta. Por supuesto que en la mayoría de los casos es mejor prestarle atención a su cabeza, pero no olvide que también es importante tomar en cuenta qué le dice su corazón.
¿Por qué vender?
La decisión de vender un negocio familiar puede deberse a necesidades financieras o para retirarse y sentirse más seguro con un patrimonio más líquido. O quizás se vislumbran duros desafíos para su empresa en el futuro cercano, que se prevé mermarán las posibilidades de crecimiento o incrementarán su competencia.
También podría deberse a que no hay una generación de reemplazo o un sucesor capacitado para administrar la empresa.
Además, no siempre la tensión de trabajar juntos en familia puede manejarse cómodamente. Disputas familiares son siempre desagradables, pero cuando miembros de la familia trabajan juntos y no se llevan bien y las tensiones se desbordan hacia el ambiente de trabajo, se crea un ambiente personal y profesional muy destructivo
¿Por qué no vender?
Vender un negocio familiar equivale a vender parte de la familia. Si vende, su decisión tendrá un impacto significativo en las vidas personales de aquellos por los que se ha preocupado y estima profundamente: parientes, empleados y a veces hasta personas que viven en el barrio o en el entorno cercano.
Su decisión de vender puede ser especialmente estresante si el negocio es heredado y tiene muchos años de tradición familiar. Podría llegar incluso a preguntarse qué harían sus antepasados en su actual posición.
Con tales factores a considerar, podría llegar a rechazarse lo que en otra ocasión sería una atractiva oferta y continuar con en el negocio, una decisión que le permitiría mantener su independencia, entregándole a las nuevas generaciones las mismas oportunidades que usted heredó.
Sin embargo, antes de rechazar una atractiva oferta, asegúrese de discutir sus expectativas con los miembros de la nueva generación. Si sus sucesores elegidos no están interesados o no son capaces de hacerse cargo del negocio, podría estar preparando el escenario para un serio conflicto familiar.
No hay respuestas fáciles
A veces, vender su negocio puede ser la mejor solución para todos los involucrados, proporcionando a usted y su familia los recursos necesarios para hacer realidad algunos de sus sueños.
Pero como la decisión de vender puede ser altamente emocional, asegúrese de sentirse cómodo con la idea de vender. Sólo porque los números puedan tener lógica, no necesariamente será feliz cuando ya no tenga el negocio que ha sido una parte importante de su familia.