Un manejo del flujo de caja exitoso requiere regular los fondos que entran y salen del negocio. Mantener acotado el habitual “diente de serrucho” que los caracteriza, es la esencia de su buena administración financiera. Entre más predecible y consistente sea el flujo, más fácil será planificar y presupuestar el crecimiento futuro del negocio.

Procure prestar atención a los siguientes consejos para aumentar su flujo de caja:

No le quite la vista a sus libros y registros. Los problemas de caja se acumulan sigilosamente, por lo que revise sus finanzas al menos una vez al mes para asegurarse que esté todo en orden. Prepare mensualmente un flujo de caja rodante que considere los últimos seis meses y los superávits y déficits previstos para los siguientes seis.

Acelere la cobranza de sus saldos por cobrar. Los clientes que pagan lento ponen exigencias adicionales al flujo, por lo que debe buscar fórmulas para que paguen antes. Asegúrese que sus facturas sean entregadas oportunamente, que sean claras y no registren errores. Desarrolle y mantenga un sistema efectivo de cobranza, evitando que las facturas pendientes excedan sus plazos. Incluso evalúe fomentar el pronto pago a través de descuentos u otros incentivos, si es que los márgenes lo permiten.

Administre sus cuentas por pagar. En la misma línea, no pague sus compromisos antes de lo necesario. Tómese el máximo tiempo de pago asignado por sus proveedores y asúmalo como un crédito a corto plazo sin intereses.

Expanda y equilibre su base de clientes. Descansar en pocos clientes lo hace vulnerable a fluctuaciones severas en su flujo, si uno o más de ellos deciden reducir sus compras. Así mismo, si habitualmente trabaja de proyecto a proyecto, procure generar una relación de largo plazo con sus clientes. De esta forma le pagarán una cierta cantidad mensual en función de sus servicios. Esto podría reducir sus márgenes, pero permite tener un flujo de caja más predecible.

Obtenga el mejor precio. Esto podría parecer obvio, pero no pague por nada innecesario. Manténgase al tanto de los precios de sus insumos, así como de los suministros de oficina. Continuamente revise los descuentos ofrecidos en plaza, así como también verifique sus primas de seguros, tarifas telefónicas y de internet, como también de otros gastos habituales que le aseguren estar logrando los mejores y más convenientes acuerdos posibles.

Mantenga el inventario bajo control. Los inventarios inmovilizan cantidades significativas de caja. Analice continuamente su rotación con el fin de asegurarse que se encuentran bajo control o a niveles habituales respecto de su rubro. Evite comprar más de lo necesario, incluso cuando los proveedores le ofrezcan atractivos incentivos o descuentos. Verifique periódicamente aquellos más antiguos u obsoletos y evalúe cómo deshacerse de ellos prontamente para mejorar su liquidez.

Verifique su lista de precios. Éstos deben estar en línea con los costos crecientes y auméntelos si es necesario. También revise habitualmente los precios de sus competidores, ya que si los están aumentando, debería intentar seguirlos.

Preste atención a los arriendos y leasings. Recuerde que en el largo plazo son más caros que haber comprado al contado, pero puede ser aún aconsejable desde un punto de vista de caja. Sus cuotas mensuales son un gasto predecible, evitando fuertes desembolsos en efectivo por activos fijos como maquinarias, vehículos, computadores u otros equipos requeridos para la operación de su negocio.

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